9 de octubre de 2011

Con vistas al interior

Con vistas al interior

Sevilla, 2011

18 comentarios:

anónima dijo...

Hola 3003

La ventana sin cristal me habla en silencio de su vacío, pero en realidad me dice:Yo soy oscuridad y tiempo muerto, tú eres vida y tiempo contado.Mis rejas solo existen para tí, el símbolo de tú exterior es mi verdadero símbolo.Tú lo debes expresar yo lo llevo dentro. Formas parte de él , sólo necesitas tiempo.

Oye esta ventana me fascina!!

3003 dijo...

Hola Anónima! Fascinada te veo, desde luego. Es bonito lo que dices, aunque no lo entiendo muy bien. Está bien!

marta dijo...

Es curioso, 3003, siempre me han atraído las ventanas de las casas abandonadas pero sobre todo cuando aún cuelga el visillo o cortina... como si me hablara de las personas que allí habitaban. A esta le falta ese toque.
Inquietante.

3003 dijo...

Hola Marta. Un poco voyeur eso que dices, no? Sin duda la ventana estaría más interesante con visillos o cortinas, pero no puedo imaginarme las cortinas que colgarían estos okupas!

anónima dijo...

Hola 3003! Hola Marta!

Las ventanas de una casa son sus ojos y los ojos son las ventanas del alma.Pero sin cortinas, son como ojos sin párpados.
Una ventana debe mostrar y ocultar al mismo tiempo.

Yo creo que ahora es un lugar de tránsito, es una eterna puerta abierta hacia el infinito.

3003 dijo...

Es cierto que ahora es un lugar de tránsito, aunque no muy transitado. Y la ventana queda como testimonio del abandono y de cierta sinrazón social.

El desierto del Condado dijo...

Que chula es la ventana 3003, parece que nos quiere contar sus intimidades, se ve que anda un poco triste por sus inquilinos...
A mí al contrario que a Marta, nunca me gustaron ni las ventanas ni las casas abandonadas, me dan una cierta sensación como de yuyu e intento huir de ellas, como huye la liebre del galgo cuando va camino de la cueva.

Un saludo desde este otoñal desierto.

3003 dijo...

Hay gustos para todos, Desierto. A mí sí me atraen las ventanas viejas, las casas en ruinas... Todo eso me parece misterioso y hace que se me dispare la imaginación. Un saludo!

anónima dijo...

Holal 3003 !! Hola Desierto!!

Dicen que el desierto es la sed y la sequía pero tú Gran Desierto eres más calor y deseo por eso huyes.
Pero como dice 3003 lo viejo y ruinoso es interesante ,parece mostrarnos otra realidad e intenta comunicarse a través del abandono y la quietud. Nos muestra con silencios su pasado caluroso, su presente frío y su futuro...Nosotros somos su futuro.

Lucía dijo...

Pues yo siento un cierto malestar cada vez que paso por delante de alguna casa vieja y rota. Será la tristeza que dejaron sus dueños al marcharse que se escapa a través de sus cristales rotos y llega hasta nosotros ¡Cuántos secretos e historias parecen esconder dentro!

El desierto del Condado dijo...

Bien por Lucía ya tenemos un empate técnico, 2 a 2.

anónima dijo...

Bueno Lucía porque tu eres " la luminosa" y claro gracia iluminadora no se desprende de estos lugares.
Pero si te gustaría aportar luz a esos secretos!!

Desierto, tú también eres luminoso!!

La verdad es que esta ventana, nos ha podido atraer o no , pero no nos ha sido indiferente.

Me encanta la serie los que estamos a este lado!! Tiene magia!!

3003 es un robótico muy especial!!

3003 dijo...

Hola Lucía! Me alegro mucho de leerte! Ya hacía mucho tiempo que no aparecías por la botica!

Lucía dijo...

Mi linda Margarita, ¿has observado que mi nombre hace referencia al verbo en imperfecto de indicativo? Como si ya careciera de esa luz ¿no? Pero, gracias. Tú sí que eres especial.
Pues sí, Robotico, ya hacía tiempo que no aparecía , pero he estado aquí y os he leido a todos cada día ¿A que no se ha notado? Yo es que siempre he querido ser espía, indagar en la vida de los demás y eso sin que nadie se entere.
Besos.
P.V. : urepts. Desierto, ese es el Ure acompañado de pesetas

3003 dijo...

Jajaja, Lucía! Al Ure le hubiera gustado el chiste, seguro, porque es una persona muy simpática e ingeniosa!

Lucía es Lucía, pero siempre luce (en presente de indicativo). Eres una espía siempre bienvenida. Me alegro de saber que sigues ahí.

Anónima: la serie "Los que estamos a este lado" es de las más antiguas del blog, la segunda exactamente, después de "Hazañas bélicas", que ya terminó con la desaparición de Angelita. A mí me encanta, porque establece como un juego a la inversa: quién está a un lado y quién está al otro. Quién mira y quién es mirado. Al principio lo tenía más o menos claro, ahora ya no tanto (me hago chibani, cosas de la edad). Pero la curiosidad me sigue picando, y cuando veo esos espacios misteriosos me entran ganas de ser de "los que están al otro lado", y ver lo que ellos ven cuando se asoman para mirarnos.

anónima dijo...

Querido 3003 en el fondo esta serie " Los que estamos de este lado" podríamos descifrarla con una cita de Schelling:"La más noble actividad del hombre es la que no se conoce a sí misma".
Hay un yo romántico, un yo de gran sensibilidad y sobre todo, descentralizador permanente de lo real.Es la evasión romántica a un espacio y a un tiempo distinto para satisfacer aquellos impulsos y necesidades que ni siquiera nos percatamos.

Pero este fragmento de Herman Hesse es el auténtico de esta serie:
"Pero lo que más me hacía falta,
por lo que suspiraba tan desesperadamente,
no era saber y comprender, sino vida,decisión, sacudimiento e impulso"
Tú crees que esto es ser "chibani"?
No... de eso nada...!

Querida Lucía qué alegría tenerte siempre observándonos y mimándonos.Vuelve siempre!!

Tú también eres especial!!

3003 dijo...

Pues sí. Creo que llevas toda la razón, Anónima (sin que sirva de precedente, of course ;)

El desierto del Condado dijo...

Yo creo anónima, Lucía, 3003, Marta, elevalunas, oceano mar, etc., que aquí en la botica somos todos cojonudos, y todos somos grandes y especiales, e incluso formamos una familia cibernética.
Por cierto Lucía, mu weno lo del Ure, y seguro que como dice 3003 a él le hubiese gustado el chiste...
A la perra de 3003, que se llamaba Greta le preguntaba: Greta ¿Y los galgos?

Un saludo desde este otoñal desierto con tintes aun veraniegos.