2 de septiembre de 2011

Dudas monstruosas (VI): De que haya Tritones

Los Tritones son monstruos marinos con forma humana, de que está poblado el Océano, y de los cuales se han visto muchos, así en tiempos pasados como en los nuestros.

Y que haya dichos Tritones (que llaman hombres marinos) no es materia de duda, como consta de los Archivos de Portugal, donde se movió pleito antiguamente entre el Rey y el Gran Maestre de Santiago, sobre a quién correspondía el tributo de los Tritones y las Sirenas de la mar, y se sentenció que el tributo de las Sirenas tocaba al Rey, y el de los Tritones al Gran Maestre.

Extraído de:
El ente dilucidado. Discurso único, novísimo que muestra hay en naturaleza animales irracionales invisibles, y cuáles sean (1676).

Una aberración de Fray Antonio de Fuentelapeña (1628 - 1702)



30 de agosto de 2011

Escena marroquina (V)

Arghul

(Instrumento musical árabe de dos cuernos tocado como flauta)

Puerto de Saidia, Marruecos



5 de agosto de 2011

Limbo Robot: Ilusiones del 3003

Uno de los aspectos más delicados de la puesta a punto del robot era el de su movilidad. Existían dos opiniones encontradas al respecto: por un lado, el profesor Vowinkel y su equipo eran de la opinión de reinstalar una unidad PUKOT original y dotar al robot de movilidad, aunque controlada, y por otro lado, el capitán Lahoz y los técnicos de C.A.S.A. eran partidarios de volver a inmovilizar al robot fijándolo a una estructura similar a la que ya utilizaron anteriormente, y bla, bla, bla.

"Potro de tortura" diseñado por los técnicos militares
para mantener inmovilizado al robot 3003



Los microprocesadores del 3003 conectados a "la madre" captaban aquellas conversaciones y las registraba en las unidades de almacenamiento "a su manera", como venía ocurriendo durante todo el delicado proceso de reprogramación del robot:


Grrrrrrrrrrrr...



"Espero que no cometan conmigo una chapuza como le hicieron a mi amigo ACTBOT, el carasucia".


Grrrrrrrrrrrr...



"...Que no me pongan piernas tipo spider, por favor. Son muy versátiles, pero quedan horribles".



Grrrrrrrrrrrr...


"¡Ya iba siendo hora de que estos malditos franquistas trasnochados me concedieran el look cibernético que merezco!"


Grrrrrrrrrrrr...
¡clic!





3 de agosto de 2011

Dudas monstruosas (V): Si pueden engendrarse seres perfectos sin semen

Por el calor de el Sol y putrefacción de la materia pueden engendrarse sin semen no solo animales imperfectos, que esto es cierto (ver: Dudas monstruosas II), sino también los perfectos, como los caballos, bueyes, elefantes, y aun de el hombre, en cuanto al cuerpo siente lo mismo.
(...)

Respecto de el hombre aun tiene mucha menor dificultad, pues la imbecilidad de la criatura en la humana naturaleza palpablemente lo manifiesta, porque es tan grande así al tiempo de concebirse como después de nacida, que si la madre no la fomentase, sustentase y defendiese de las injurias de los celestes influjos, perdiera irremediablemente la vida en los mismos principios de ella.

Extraído de:
El ente dilucidado. Discurso único, novísimo que muestra hay en naturaleza animales irracionales invisibles, y cuáles sean (1676).

Una aberración de Fray Antonio de Fuentelapeña (1628 - 1702)

27 de julio de 2011

Malandro

El cuatro de julio, recién llegado a esta tierra de maría (como diría el Ure), quedo con mi hermano Paco para ir a un ensayo de Malandro, antes Leandro Gado. Por supuesto que voy con Paco a donde haga falta, pero me preparo para lo peor: todavía recuerdo el último ensayo al que asistí de su banda anterior, allá en los locales de la plaza del Pelícano. ¡Qué horror!

Pero no, ahora la historia es otra y pude reunirme con los Malandro en unos magníficos locales que existen por ahí, por San Jerónimo. Una gozada.

- Aquí han ensayado los Ofunkillo, y Raimundo, y Tamara la que canta, no la petarda esa, - me dice orgulloso Antonio, el dueño, mientras me despacha una litroncita fría.

Locales buenos para buenos músicos. Leandro, Raúl, Paco y Agu forman una banda más que interesante. La primera vez que los escuché (como Leandro Gado) fue gracias al poft que Elevalunas colgó en Nosoloimpulsos y que reproduje en el ojo del boticario en septiembre del año pasado, cuando debutaron en la sala El Canalla.

Leandro y Raúl durante el ensayo

La crítica de Elev era de lo más acertada: los ritmos de Malandro sirven lo mismo para tomarse una cervecita con caracoles an cá Gerardo que para beberse un gintonic en Matalascañas. Y como ya tienen disco en la calle, merece la pena comprarlo (barato), porque se le saca partido.

Se disfruta.


Leandro


Paco


Raúl


Agu



¡Malandro!