16 de diciembre de 2009
14 de diciembre de 2009
Angelita (IV)
Informe Q86 - 03
PARA:
JEME -MADRID
COMEX - Ministerio ASUNEX
COMGE - Zona SUR
CONFIDENCIAL
ASUNTO: Detección de trastorno histriónico.
El comportamiento observado en la Unidad 30 A-03 durante las últimas dos semanas revela que el índice de autoestima de la máquina ha sobrepasado los límites establecidos dentro de la "normalidad", hasta derivar en un principio de trastorno histriónico de la personalidad, evidenciado en un afán de mesiamismo redentor, que le ha llevado a realizar supuestas "búsquedas" de otros robots similares a él en su entorno inmediato.
Si bien el concepto de "personalidad" no es aplicable con rigor a la máquina, los avanzados sistemas de percepción y relación del A-03 sí le permiten iniciar procesos emotivos.
Según los últimos análisis de frecuencia Deisseroth H1 y H2 efectuados por el Teniente psicólogo Martínez, las consecuencias observables y previsibles a partir del exagerado aumento de nivel de autoestima son:
PARA:
JEME -MADRID
COMEX - Ministerio ASUNEX
COMGE - Zona SUR
CONFIDENCIAL
ASUNTO: Detección de trastorno histriónico.
El comportamiento observado en la Unidad 30 A-03 durante las últimas dos semanas revela que el índice de autoestima de la máquina ha sobrepasado los límites establecidos dentro de la "normalidad", hasta derivar en un principio de trastorno histriónico de la personalidad, evidenciado en un afán de mesiamismo redentor, que le ha llevado a realizar supuestas "búsquedas" de otros robots similares a él en su entorno inmediato.Si bien el concepto de "personalidad" no es aplicable con rigor a la máquina, los avanzados sistemas de percepción y relación del A-03 sí le permiten iniciar procesos emotivos.
Según los últimos análisis de frecuencia Deisseroth H1 y H2 efectuados por el Teniente psicólogo Martínez, las consecuencias observables y previsibles a partir del exagerado aumento de nivel de autoestima son:
1) El trastorno histriónico iniciado provoca en la UCP del A-03 reacciones excesivamente subjetivas, superficiales y rápidamente cambiantes.
2) La máquina olvida la obligación de realizar de pruebas comparativas paralelas que permitan la autoevaluación y verficiación de los datos obtenidos, por lo que las posiblidades de cometer errores crecen exponencialmente.
3) Sus sistemas de percepción sensorial muestran una tendencia errática derivada de la autodramatización y la exagerada expresión emocional. Este sometimiento subjetivo provocará estados de frustración, al no poder llevar a buen término las búsquedas "redentoras" de lo que la máquina viene a considerar "sus iguales".
Evidentemente, estos otros entes cibernéticos no tienen ninguna existencia salvo en sus erróneos procesos internos.

Gráficos Deisseroth de los impulsos centrales de la Unidad 30 A-03 .
Izquierda: respuesta "normal" ante estímulo exterior (23/09).
Derecha: en rojo, detección de cálculos erróneos (12/10).
Diagnóstico: trastorno histriónico
El fotocrom no deja lugar a dudas. Los resultados obtenidos a partir de nuevo estímulo exterior reflejan síntomas idénticos.
Anexo Informe Q86 - 03:
Los test P-608 y P-609B sobre valoraciones personales realizados por el Teniente Psicólogo Martínez (vid. adjunto a mi informe Q57 - 03) no previeron la posibilidad de aparición de esta peligrosa derivación histriónica en los sistemas sensoriales del robot.
Lo cual pongo en conocimiento para su análisis y respuesta.
2) La máquina olvida la obligación de realizar de pruebas comparativas paralelas que permitan la autoevaluación y verficiación de los datos obtenidos, por lo que las posiblidades de cometer errores crecen exponencialmente.
3) Sus sistemas de percepción sensorial muestran una tendencia errática derivada de la autodramatización y la exagerada expresión emocional. Este sometimiento subjetivo provocará estados de frustración, al no poder llevar a buen término las búsquedas "redentoras" de lo que la máquina viene a considerar "sus iguales".
Evidentemente, estos otros entes cibernéticos no tienen ninguna existencia salvo en sus erróneos procesos internos.

Gráficos Deisseroth de los impulsos centrales de la Unidad 30 A-03 .Izquierda: respuesta "normal" ante estímulo exterior (23/09).
Derecha: en rojo, detección de cálculos erróneos (12/10).
Diagnóstico: trastorno histriónico
El fotocrom no deja lugar a dudas. Los resultados obtenidos a partir de nuevo estímulo exterior reflejan síntomas idénticos.
Anexo Informe Q86 - 03:
Los test P-608 y P-609B sobre valoraciones personales realizados por el Teniente Psicólogo Martínez (vid. adjunto a mi informe Q57 - 03) no previeron la posibilidad de aparición de esta peligrosa derivación histriónica en los sistemas sensoriales del robot.
Lo cual pongo en conocimiento para su análisis y respuesta.
13 de diciembre de 2009
La búsqueda (III): Los humanoides
EN CAPÍTULOS ANTERIORES: 3003 oye una conversación entre gitanos en la que mencionan a un tal Robot Amador, y un lugar, las 3000, en Sevilla. Decide iniciar una búsqueda, pero la cosa no sale bien: en vez de encontrar al robot, encuentra la Manglis Compás Machine. Que también mola, pero no es lo mismo.El fracaso obtenido en la busca del Robot Amador me dejó sumido en una incipiente depresión, pero los zarajos me sentaron bien.
Volví a Sevilla en AVE, en el vagón trastero, justo donde guardan las servilletas de la cafetería y las cajitas con los auriculares. Yo no los necesito, porque puedo captar casi cualquier frecuencia con mi potente antena-radar (sí, eso que parece un sombrerito ridículo de viuda inglesa los domingos por la mañana). Pero, ¿qué sería del AVE si no regalaran esos horribles taponcillos que acaban arañando las orejas?
Para superar la tristeza y recuperar algo de autoestima, me puse a repasar vídeos viejos colgados en el YouTube, y allí encontré una nueva pista. Había unos locoperdíos, los piolines, que aseguraban ser... ¡humanoides!
Para superar la tristeza y recuperar algo de autoestima, me puse a repasar vídeos viejos colgados en el YouTube, y allí encontré una nueva pista. Había unos locoperdíos, los piolines, que aseguraban ser... ¡humanoides!
Piolines: Somos humanoides (2006)
Pregunté a mi colega Crunch -gran entendido en música- por estos subhumanos, y su respuesta fue demoledora: "ten cuidado: no son de fiar".
¿Qué hacer? ¿Pegarme otro viaje a Madrid abriendo cajitas de auriculares para superar las dos horas y pico de aburrimiento, volver a correr riesgos innecesarios y al final para nada? ¿Dejarlos estar y dedicarme a la petanca?
Como dice el Elevalunas: "Los acontecimientos se van sucediendo y no nos enteramos de nada. Luego siempre nos quedan preguntas sin responder".
(Dedicado a Dani Vargas. ¡Va por ti, maestro!)
Como dice el Elevalunas: "Los acontecimientos se van sucediendo y no nos enteramos de nada. Luego siempre nos quedan preguntas sin responder".
(Dedicado a Dani Vargas. ¡Va por ti, maestro!)
12 de diciembre de 2009
10 de diciembre de 2009
La búsqueda (II): El robot Amador
EN EL CAPÍTULO ANTERIOR: 3003 oye una conversación entre gitanos en la que mencionan a un tal Robot Amador, y un lugar, las 3000, en la capital sevillana. Decide iniciar una búsqueda para intentar encontrar a este posible compañero. Sin dudarlo, me dirigí hacia aquel lugar, tierra del Betis, en busca de del tal robot. Se me aflojaban los remaches de la emoción. Pero según me acercaba por la Carretera Su Eminencia, el paisaje que yo había imaginado como residencia de algún colega robotín se iba desmoronando, y la realidad me imponía chabolas, montones de basuras, candelas y reyertas callejeras.
A pesar de lo sórdido del paisaje, descubrí que los lugareños eran muy hospitalarios: rápidamente me ofrecieron de todo, pero decidí rechazarlo por el pudor propio del recien llegado. Un chavalillo más negro que tiznao, acompañado de un viejo que olía mal, me miraba con ojos brillantes. "Mía qué e chatarra, yayo. Tié que pesá un montón", oí que decía. El viejo me miraba de arriba abajo y sonreía maliciosamente.
Conocí a personajes muy interesantes, gente alegre que no paraba de cantar: Emilio Caracafé, Luis Fernández, las niñas gitanitas... Pero allí no había ningún robot.
Insistí con el Robot Amador, probando suerte aquí y allá, hasta toparme con una familia de artistas, los Amador. Estaba en la pista buena, sin duda, pero no estaba allí la persona que podía haberme ayudado, Rafaelito, ocupado en no sé qué cosas de música y estudios de grabación. Un señor vecino, que me había estado calando desde que llegué, aprovechó un momento de respiro que me tomé a la sombra de un naranjo para abordarme: "Mira, chavá, aquí hay de tó, pero no hay lo que tú busca. Pregunta porer Mangli compá machín, ques lo catí te va".
Al final, derrotado en mi propósito y víctima de la caló, pude trasladarme hasta Madrid en AVE para conocer en persona a Luis Cobo "Manglis", lo más grande con Raimundo a la guitarra, y a su colega Nantha. No pudieron atenderme, de ocupados que estaban, y también hacía tela de calor en la capital.Hello Gurtu
Así que no pude encontrar al Robot Amador, pero encontré al "Manglis". Otro día seguiré contándoos mis aventuras en pos de robots descarriados. Ahora, aprovechando que estoy en Madrid y no tengo nada mejor que hacer, me voy pa Aranjuez a comerme unos zarajos.
9 de diciembre de 2009
La búsqueda (I): La víspera del viaje.
Un día, estando en la capital para una de mis revisiones periódicas en Aeródromo de Tablada, escuché una conversación entre gitanos en la que hablaban del Robot Amador, allá en las 3000. Era una coincidencia demasiado grande. Podía tratarse de algún compañero mío, de la serie A-00, buenas máquinas para el análisis estadístico y las previsiones meteorológicas, aunque fueron superadas pronto por las series A-o1 y A-02, dotadas con coprocesadores matemáticos de última generación, mucho más potentes y duraderos. (La serie A-03, a la que pertenezco, fue diseñada expresamente para actuar en el Frente del Mediterráneo, como apoyo logístico para las fuerzas del Eje).Pensé que sería una buena actividad para llenar mi largo retiro: intentar encontrar a este posible compañero. Y puede que hubiera más. Máquinas conviviendo entre los humanos. Máquinas alemanas, o de cualquier nacionalidad. Aquí, en España, en el sur.
Se abría en mi mente una tarea fascinante. Robots erráticos, vagabundos, inconscientes de sí mismos, o trabajadores grises en alguna oficina gris, en alguna trastienda gris. Quizás triunfadores, ¿por qué no?. Ciberhermanos, en definitiva. Un impulso eléctrico recorrió todo mi cuerpo, desde la antena hasta el recién estrenado sistema motórico, que a punto estuvo de fundirme alguna reactancia. Fue como cuando no podemos dormir la víspera de un viaje. Emoción, creo que lo llamáis.
Se abría en mi mente una tarea fascinante. Robots erráticos, vagabundos, inconscientes de sí mismos, o trabajadores grises en alguna oficina gris, en alguna trastienda gris. Quizás triunfadores, ¿por qué no?. Ciberhermanos, en definitiva. Un impulso eléctrico recorrió todo mi cuerpo, desde la antena hasta el recién estrenado sistema motórico, que a punto estuvo de fundirme alguna reactancia. Fue como cuando no podemos dormir la víspera de un viaje. Emoción, creo que lo llamáis.
8 de diciembre de 2009
Marta Ruiz against the machine
Marta, con sus ojos cansados de ver siempre lo mismo,
busca inspiración entre los poetas.
Mientras, ejerce de ser humano y habita entre nosotros.
busca inspiración entre los poetas.
Mientras, ejerce de ser humano y habita entre nosotros.

Marta Ruiz: Tus ojos, tus manos.
"Yo sólo veo en la cocina raíles con espumaderas volantes señalando una senda de techno, de frío y robots sin máquina".
"Ellos se mueven por un motor que no es otro que la inercia y, a partir de ahí, muertecitos en vida, sólo aparentan que se mueren vivos".
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