17 de enero de 2010

El metablog


Angelita recibió quejas de Blogger por las interferencias que el robot ocasionaba en la red.

Yo, que soy el robot, me aficioné a los blogs hace relativamente poco, en noviembre de 2009, y desde entonces he querido participar en este mundillo, pero reconozco que me ha salido de la peor forma posible: causando problemas.

Mi propio blog se quedó con el contador de visitas parado en el número 3003 durante más de un mes, fue increíble. Y yo sin poder evitarlo.

Este blog se quedó con el contador detenido en el número 3003 durante más de un mes.

En el blog impulsos materiales, del que soy seguidor incondicional, a veces aparece este mismo número en cualquier momento. Y así todo. Reconozco que soy culpable.

El contador de visitas de impulsos materiales sufriendo las interferencias del 3003.

Claro, todo esto ha provocado diversas quejas en Blogger:

Ahora bien, ¡me gustaría saber quién ha sido el chivato!


12 de enero de 2010

Las preguntas que me hacéis (IV)


PREGUNTA: Muchos lectores y seguidores se preguntan por un personaje realmente intrigante: Angelita. Angelita es como un fantasma: aparece, desaparece, habla de cosas raras... ¿Quién es realmente Angelita?

RESPUESTA: No puedo ofrecer muchos datos fiables sobre Angelita, porque llevó una vida complicada, viajó mucho, y los propios gobiernos franquistas se encargaron de ocultar datos.

Nació en Cádiz, en Arcos de la Frontera, entre 1915 y 1918. En el primer capítulo de Hazañas bélicas se la describe como "una andaluza guapetona y algo farota". Aparte de eso y de la foto que consta en el archivo de protocolo del Ministerio de Defensa en Madrid, que está fechada en 1951 aproximadamente, no tenemos ningún dato más sobre su apariencia física.

Única foto conocida de Angelita, tomada tras su intervención como espía en la Segunda Guerra Mundial

Parece ser que pasó parte de su infancia y adolescencia como sirviente, o como tutelada, con una familia alemana muy rica afincada en Trebujena que allí tenían explotaciones agrícolas y negocios. Ellos le enseñaron a hablar y a escribir perfectamente en alemán, y a defenderse bastante bien en inglés. Dicen que era una niña inteligente y despierta.

No tenemos más datos de Angelita hasta 1936, en la que una declaración judicial la sitúa en la provincia de Madrid, cuando mataron a José Calvo Sotelo, el líder del partido Renovación Española. Angelita tenía contactos con algunos activistas de la Falange, y aparece citada como testigo en unos altercados ocurridos en la vía pública en Colmenar el Viejo al día siguiente de la muerte del dirigente político. Entre los imputados figuraban algunos jóvenes falangistas amigos de Angelita, que llegarían a ser poco después grandes líderes del Movimiento.

También sabemos que mantuvo contactos en la capital con jóvenes de otros partidos de derechas y con algunos religiosos.

José Calvo Sotelo, asesinado en 1936

No hay ningún otro dato de nuestra heroína hasta 1938, en plena guerra civil, en la que aparece en Burgos, en el Convento de las Esclavas de María, dando clases de inglés a un pequeño grupo de niñas de la capital castellana. Sin duda, Angelita pasó a trabajar de forma paralela como espía ya en el primer Gobierno de Burgos, porque en una carta enviada a una religiosa de la misma orden en Toledo, en marzo del 38, se vanagloria de haber conocido en persona al general Gómez Jordana, que fue nombrado ministro de Asuntos Exteriores en este primer gobierno.

Angelita siempre mantuvo contactos al más alto nivel:
Primer gobierno del general Franco. Burgos, 30 de enero de 1938.

Volvemos a encontrar un gran vacío de datos, y no sabemos nada de ella hasta que no aparece en las misones que la Congregación de las Esclavas de María tenían en Al-Kufrah, al sudeste de Libia, en 1942, durante la Segunda Guerra Mundial. En el recuento de personal y enseres que la Madre Superiora llevaba a cabo en sus libros aparece mencionada en numerosas ocasiones.

El resto ya es conocido por todos, más o menos. Vuelve a Madrid en 1951, viaja por toda la península en coche y en tren, y acaba recalando en Sevilla. Desde 1953 tiene encomendada como misión custodiar y vigilar al robot 30 A-03.

PREGUNTA: En la entrevista que Angelita mantiene con un tal Pérez Villegas, éste la llama "Consuelo" ¿Cuál es el verdadero nombre de Angelita?
RESPUESTA: Se llama realmente Consuelo Márquez Lagares. "Angelita" es el nombre en clave que le asignaron los del incipiente Ministerio de Asuntos Exteriores de entonces, cuando la enviaron a Libia, y con él se ha quedado. Nadie la llama Consuelo.

Antonio Pérez Villegas nos descubrió el verdadero nombre de "Angelita"

PREGUNTA: Tampoco se entienden muy bien los cambios de tiempo. Angelita pertenece al pasado, pero el robot es actual. ¿Por qué se producen estos saltos en el tiempo?
RESPUESTA: Son errores producidos por el robot. Procesa datos del pasado como si fueran actuales. No podemos olvidar que este blog es del robot, y que está lleno de errores de este tipo; a mí sólo me deja intervenir en esta sección.

Lo que le ocurre al robot es que procesa ahora, recién estrenado 2010, informes y hechos que ocurrieron en la posguerra. Los mezcla con situaciones reales actuales, y nos lo ofrece como a él le parece bien a través de este blog. Un auténtico caos.

Gráficos Deisseroth de los impulsos centrales de la Unidad 30 A-03,
en los que se detectaron trastornos de "personalidad"

Este problema de "asincronías" en el acceso a la corriente de datos del procesador central está perfectamente analizado y documentado por el profesor de Bioingeniería Karl Deisseroth, en su estudio Escape behavior elicited by single channelrhodopsin-2-evoked spikes in somatosensory neurons, publicado por la Universidad de Stanford en 1986.

El profesor Karl Deisseroth

PREGUNTA: ¿Angelita tiene perro?
RESPUESTA: Yo creo que le habría gustado tenerlo, pero no lo tenía nada fácil con el tipo de vida que le tocó vivir: una mujer sola, en un periodo lleno de guerras y sufrimientos, viajando constantemente... no podía permitirse tener un perro. Pero seguro que si alguna vez se encontró algún chucho en un campamento libio, o por el desierto egipcio, lo acogió y cuidó como propio. Angelita no hubiera desperdiciado esa ocasión de sentir algo de compañía y cariño -aunque fuera la de un perro- en aquel mundo violento y machista.


28 de diciembre de 2009

Antonio Pérez Villegas


Cuando le anunciaron la visita de Pérez Villegas a Sevilla, Angelita estaba corrigiendo exámenes en su celda del Colegio de las Esclavas. Un escalofrío recorrió su debilitado cuerpecillo: la venida de un corbata negra madrileño no presagiaba nada bueno.

Antonio Pérez Villegas era un trepa contrastado, un parásito del Régimen, especialista en escurrirse por las rendijas más oscuras del incipiente Sistema. No participó en la guerra, debido a una enfermedad rara (y posiblemente ficticia), pero era amigo personal de don Juan Yagüe, el gran militar. Tras la caída de Barcelona supo colocarse rápidamente a la cabeza de los quintacolumnistas de Madrid, y su nombre apareció de forma adecuada junto al de los grandes dirigentes franquistas. Entró a trabajar en una aburrida oficina dentro del Ministerio del Ejército, pero su carrera ascendió vertiginosamente cuando el general Juan Yagüe fue nombrado Ministro del Aire, en el Gobierno del año 39.

Sin embargo, las desavenencias entre el Generalísimo y Yagüe (que se remontaban a la liberación del Alcázar de Toledo, como todos sabemos) provocaron el cese del antiguo compañero de armas. Yagüe se convirtió en una pieza incómoda en el tablero de operaciones de Franco.

Homenaje a Primo de Rivera. De pie, a la derecha, vemos a un joven Antonio Pérez Villegas.

Pérez Villegas fue trasladado entonces a la Comisaría de Asuntos Exteriores para Oriente Próximo. El cambio no le sentó nada bien: rápidamente asumió que le habían enterrado bajo una montaña de antiguos secretos militares que ya no tenían ningún valor. Además, al ser la Comisaría un departamento interministerial (dependiente de los Ministerios de Asuntos Exteriores, Interior, y del Ejército), había demasiados jefes y muy poca capacidad de maniobra. Los asuntos eran limitados y escasos. Allí nunca tendría el protagonismo que deseaba y necesitaba para continuar ascendiendo.

Después de Juan Yaguë cayó Beigbeder, titular del Ministerio de Asuntos Exteriores. Su cese provocó que el cuñadísimo Serrano Súñer acumulara más y más poder. Pérez Villegas asumió entonces que su carrera política moriría en aquella oficina de mierda.

Serrano Súñer (con uniforme blanco de la Falange) en la cúspide de su carrera.

Aneglita se vistió discreta para recibir al secretario de la Comisaría. No le gustaba aquel hombre, tan atildado y lamioso. El encuentro se produjo en un despachito que las monjas tenían muy bien preparado en el piso superior del Colegio.

Colegio de las Esclavas en Sevilla
(Foto © Iñaki Arsíe)

Angelita miraba con verdadero desprecio a aquel funcionario de pelo engominado y bigotillo cano, que se ponía y quitaba unas gafas ridículas mientras se balanceaba en la silla simulando leer unos documentos que en absoluto le interesaban.

- Este asunto ha llegado a límites insostenibles, dijo sin mirar siquiera a Angelita.
- Hacemos lo que podemos, pero las reprogramaciones y actualizaciones del robot no han resultado como esperábamos. Hemos tenido problemas.
- Demasiados problemas. Aquí tengo el informe de la Policía después de los graves incidentes en Madrid. Informes de la RENFE quejándose de los abusos del 3003. Informes de alcaldías sobre apariciones imprevistas de la máquina. ¿Quieres que siga? Esto no se puede aguantar más, Consuelo.

Angelita miraba aburrida por la ventana. Conocía de sobra todos aquellos informes. Los había recibido por triplicado desde todas las instancias: Interior, Exteriores, Capitanía General, Comisaría...

- Creo que tiene usted razón, -pronunció dejando escapar un leve suspiro lleno de hastío. -¿Qué tiene previsto la Comisaría al respecto?
- Te voy a ser sincero, Consuelo. La ayuda de la Iglesia sigue siendo firme, así que tu seguridad y posición no tienen por qué verse perjudicadas. Pero lo del robot... Eso es otro tema.
- ¿Puede hablar claro?
- La Comisaría ha muerto, Consuelo. Los nuevos acontecimientos en Europa exigen enterrar todos estos asuntos de la gran guerra. La caída del III Reich y la intromisión de rusos y americanos en la vieja Europa acabarán por instaurar un orden nuevo, y todos debemos tener cabida en él. Ya no hay lugar para viejos robots en nuestra política. Estamos desmantelando todos los polvorines, desarticulando las bases, y trayendo de vuelta a España a todo nuestro personal. Tu misión es importante por el riesgo que supondría que los ingleses tengan noticias del 3003. Pero si seguimos así, toda Europa se enterará de su existencia.

Se produjo un silencio espeso. Angelita sabía que aquel cuervo negro estaba marcándose un farol. Si eso fuera del todo cierto, ella ya lo habría sabido a través de sus mandos.

- Le entiendo, don Antonio. Siga usted.
- No hay más, Consuelo. Mi visita es sólo informativa. En la Comisaría no estamos dispuestos a a aceptar más errores. Debes extremar todas las medidas de seguridad para mantener controlado al robot. Si no, su final será el desguace y eliminación. El robot ya no presta ningún servicio a la Causa. Sólo supone gastos y sinsabores. ¿Cuánto tiempo más crees que estamos dispuestos a aguantar esta incómoda situación?