22 de junio de 2010
10 de junio de 2010
Las cosas de Pedro
Poco a poco nos fuimos acostumbrando a las cosas de Pedro. El pobre hombre no conseguía relajarse, y la tensión de las horas muertas que pasábamos durante el viaje se le iba acumulando en su alma de comercial agresivo.
Para el tercer día de vacaciones nos tenían preparada una bonita excursión a Tinerhir, al Valle del Dades y la Garganta del Todra, y allí nos fuimos todos en caravana de todoterrenos.
Yo me encontraba bastante bien para afrontar el viaje: duchado, meado, cagado y bien desayunado, sacaba pecho como un metopa en perfecto estado de revista. Además, el paisaje me resultaba absolutamente embriagador.
La carretera zigzagueaba entre frescos palmerales y viejas montañas secas de tierra roja, de las que parecía haber huido la vida víctima de la sequedad más absulta.
La carretera zigzagueaba entre frescos palmerales y viejas montañas secas de tierra roja, de las que parecía haber huido la vida víctima de la sequedad más absulta.
La vista de las viejas casas de barro a los pies de una auténtica serpiente verde y rodeadas de tierra seca es una de las fotos más conocidas de Marruecos, pero siempre resulta sorprendente.
Río Todra
Río TodraTodo aquello me encantaba. Observé a través del objetivo de mi cámara que había varias medinas en ruinas y fortificaciones antiguas a una y otra orilla del río. Todo indicaba que Tinerhir debió de ser un importante centro comercial desde muy antiguo, dada la cantidad y calidad de las construcciones de la zona.
- Tinerhir debió de ser un pueblo muy próspero ya desde antiguo, verdad? Posiblemente fuera un rico centro comercial, en el que se negociaría con los productos de este fértil valle. Lo digo porque hay muchos restos de poblaciones antiguas a lo largo del río, y murallas y fortificaciones por todos lados - comenté.
Fortificación elevada- Yo creo que las murallas y fortalezas las pusieron para frenar el viento, porque al ser una zona tan seca el viento trae mucho polvo, - aventuró Pedro.
Manolo le contestó irónico:
- Ya. Y la Alcazaba de Málaga la construyeron para frenar el terral, no?
8 de junio de 2010
Larks' Tongues in Aspic
King Crimson: Larks' tongues in Aspic Part I (1974)
(Fripp/Cross/Wetton/Bruford/Muir)
(Fripp/Cross/Wetton/Bruford/Muir)
The band:
Robert Fripp, guitar
John Wetton, bass
David Cross, violin
Bill Bruford, drums
Jamie Muir, drums, percussion
John Wetton, bass
David Cross, violin
Bill Bruford, drums
Jamie Muir, drums, percussion
"Larks' Tongues in Aspic" es una épica canción de rock progresivo que consta de múltiples partes, realizada por King Crimson a lo largo de 27 años y tres álbumes: Larks' Tongues in Aspic en 1973, Three of a perfect pair en 1984, y The ConstruKction of Light en el año 2000.
Las partes II y IV son temas habituales en los conciertos en vivo de King Crimson. Sin embargo, de Larks' Tongues in Aspic Part I pocas presentaciones en vivo se han documentado. Está disponible en una edición para coleccionistas, The Beginners' Guide to the King Crimson Collectors' Club, y en el box set (4 CD's) The Great Deceiver.
6 de junio de 2010
2 de junio de 2010
Renovarse o morir
Mirar los rótulos de los comercios morunos se convirtió poco a poco en uno de los entretenimientos del viaje. En los numerosos tiempos muertos que se producen en el quehacer cotidiano del turista, nos distraíamos mirando carteles y desentrañando su significado.
Pudimos observar que hay carteles que sufren excesivamente el paso del tiempo o el cambio de modas. En definitiva, son las víctimas del caprichoso deseo de los turistas. Y se nota. El siguiente cartel, por ejemplo, muestra un negocio que tuvo su esplendor hace algún tiempo, y que ahora nos resulta obsoleto: la tienda de fotos. Allí comprábamos carretes de 100 ASA, pilas para el flash, una funda para la lente, un filtro… Con la fotografía digital, estos comercios tuvieron que renovarse o morir.
Otros en cambio muestran la falta de pericia por parte del diseñador o dibujante. Los hay tan poco explícitos, que quedan confusos a los ojos del turista:
Caía ya la tarde y continuábamos con nuestro paseo turístico haciendo fotos, fijándonos en los rótulos de las tiendas y echándonos unas risas a cuenta de alguno de ellos.
- No todos los carteles son tan bonitos ni funcionan tan bien como el de Ihen el herborista, verdad? Mirad ese de Disco Amine, por ejemplo. ¿Qué os parece?
- Que a la fachada le hace falta una manita de pintura general, y que al final tantos letreros y tantas luces resultan inútiles porque no hay quien entienda nada-, respondí.
- ¡No hombre, no! - exclamó Pedro con su impertinencia acostumbrada. – Seguro que esos carteles también tienen su porqué.
- ¡Claro que tienen su porqué, hombre! -, le interrumpió Manolo. - Los carteles son así porque estos negocios están medio arruinados. Ese local seguramente sería una tienda de discos al principio, pero no tendría éxito y el dueño la ha convertido en una especie de boutique de caftanes baratos. No creo que tenga otro porqué.
- ¿Y si es un reclamo por acumulación? ¿Y si se trata de una disco-boutique? "Disco-boutique": un nuevo concepto comercial que nosotros todavía no hemos descubierto. Podría ser, ¿no? ¡Compra ropa y llévate además la música que te sienta bien! ¿Qué me dices, Manolo?
- Que estás chalado.
- ¡No hombre, no! - exclamó Pedro con su impertinencia acostumbrada. – Seguro que esos carteles también tienen su porqué.
- ¡Claro que tienen su porqué, hombre! -, le interrumpió Manolo. - Los carteles son así porque estos negocios están medio arruinados. Ese local seguramente sería una tienda de discos al principio, pero no tendría éxito y el dueño la ha convertido en una especie de boutique de caftanes baratos. No creo que tenga otro porqué.
- ¿Y si es un reclamo por acumulación? ¿Y si se trata de una disco-boutique? "Disco-boutique": un nuevo concepto comercial que nosotros todavía no hemos descubierto. Podría ser, ¿no? ¡Compra ropa y llévate además la música que te sienta bien! ¿Qué me dices, Manolo?
- Que estás chalado.
1 de junio de 2010
29 de mayo de 2010
Ihen el herborista
Las herboristerías y pharmacies son las boticas del Magreb. Allí se encuentran remedios para todos los males, hierbas aromáticas, cremas y jabones, perfumes embriagadores, especias orientales... Son realmente unos comercios fascinantes.
Herboristería. Zoco de Rissani.Algunos de estos locales, llenos de tipismo y botes viejos, se han convertido en una atracción turística más, y los herboristas viven esperando a que algún chipi autóctono les llene la tienda de extranjeros dispuestos a comprar cualquier jarabe dulzón.
Interior de una "farmacia". Medina de Fes.
Interior de una "farmacia". Medina de Fes.Eso es exactamente lo que hicieron con nosotros. Los guías nos llevaron a una pharmacie montada para turistas y allí, sentados en unos banquitos, nos explicaban las bondades de los antiguos remedios morunos, nos daban a probar perfumes en frascos pringosos, jabón y aceite de argan, cremas para las manos, para la caída del cabello, hierbas para combatir el mal aliento y también para la impotencia masculina.
El muchacho que hacía las veces de herborista no paraba de responder “waha madam” a todas las preguntas que nuestras compañeras de viaje le hacían. Afirmaba sonriendo que tenía remedios para todo. Y yo le creía.
Herborista tipo "waha madam"Sin embargo, Manolo el malagueño miraba todo aquello con cierto recelo:
- A mí me parece que este tío sabe de yerbas lo mismo que yo.
- ¿Por qué dices eso? -, pregunté al momento.
- A mí me parece que este tío sabe de yerbas lo mismo que yo.
- ¿Por qué dices eso? -, pregunté al momento.
- Yo creo que éste es un pelagatos al que le han puesto una batita blanca porque sabe hablar español, y ahora pretende sacarnos la pasta.
- No estoy de acuerdo contigo. Eso es pensar mal de esta gente por la cara.
- Vosotros no tenéis ni idea. Si conocierais a Ihen el herborista, comprenderíais lo que estoy diciendo -, replicó Manolo.
- ¿Quién es ese Ihen?- Ihen Ihen, el herborista de Rissani, es un auténtico sabio, un chamán; es el brujo de la tribu. Ihen sabe cosas que desaparecieron de los libros hace ya mucho tiempo, conoce todas las plantas del desierto y sus propiedades. Su familia las macera y las mezcla para conseguir brebajes que resultan poco menos que milagrosos, por las propiedades curativas que tienen. Él es un verdadero médico naturista, y no estos charlatanes de mercadillo.
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