12 de marzo de 2010

Las preguntas que me hacéis (VIII)


PREGUNTA: Bueno, a ver... Están saliendo últimamente muchos comentarios de seguidores que opinan sobre el aspecto físico de 3003. ¿Nos vas a mostrar una foto del robot de cuerpo entero?
RESPUESTA: Ya me gustaría poder hacerlo, lo que ocurre es que del 3003 sólo poseemos la famosa diapositiva de 1952 que aparece en el blog. Pero os podéis hacer perfectamente una idea de su aspecto, porque es muy similar a Gort, el robot malo de la película The Day the Earth Stood Still, de 1951. Ambos son de la misma época, pero 3003 es más sofisticado: los sistemas de comunicaciones que lleva insertados hacen que de su armazón metálico sobresalgan antenas, cables, conexiones. Gort es más antropomorfo y garboso; 3003 es más “máquina”, pero no tiene tanta mala leche.

Gort (es el grandullón plateado)


PREGUNTA: También han aparecido comentarios sobre supuestas relaciones entre robots y humanos. ¿Es posible el sexo entre humanos y robots, o simplemente es otro mito de la ciencia ficción? ¿Qué sabes de todo esto?
RESPUESTA: No creas que se trata de un mito. Estas máquinas tenían su rollito en los años 50, y lo siguen teniendo ahora. Hay muchas personas que se ven atraídas sexualmente por ellas. Tenemos una grabación de Gort interactuando con una mujer, en el que se aprecia cómo ella consigue calmar al robot con artes muy parecidas a la seducción. A pesar de los años que tiene, el documento es sexualmente tan explícito que hoy día nos sigue pareciendo muy atrevido:


The Day the Earth Stood Still (1951)

Vais a ver ahora una foto del robot PDR 3, modelo de 2007, al que todos llaman PeDRito de moda, porque el tío parece el “probador de señoras” de unos grandes almacenes. Siempre liga con las mejores.

PeDRito 3

Pero no todos los robots son tan afortunados como Pedrito. Los robots de laboratorio, por ejemplo, viven dependientes de presupuestos a veces muy precarios, o incluso ridículos, y esto hace que su aspecto no sea siempre el mejor. Conozco a uno de estos robots que han padecido recortes presupuestarios y cosas similares: ACTBOT el cara sucia. Es muy simpático, pero no liga ni en un taller de chapa y pintura:

ACTBOT el cara sucia contando chistes (como siempre)

Como podéis ver, hay de todo. Al fin y al cabo esto es una botica, no?

8 de marzo de 2010

Ángela Blanco

Abuela


Casi todas las imágenes que nos propone la joven creadora gallega Ángela Blanco son un juego hacia el espectador en el que los objetos cotidianos aparecen de manera figurativa pero distorsionada.

Cada obra la componen pequeños enigmas: caras deformes, camufladas, exploraciones de objetos que forman el mundo mágico de la artista, como la silueta femenina o una raspa de pescado. A primera vista quizás no somos capaces de descubrir su significado, por eso debemos realizar un esfuerzo mental y perceptivo para poder desentrañar el misterio.



Ángela Blanco
declaró en exclusiva para nuestro blog: "Na miña obra reflíctese a angustia de todos os que non naceron en Galicia. Son consciente de que non ser galego pode converterse para algunhas persoas nun grave problema existencial".

(Todas las imágenes © Ángela Blanco)

1 de marzo de 2010

La industria del sexo

La industria del sexo es uno de mis vicios favoritos, no me importa confesarlo. Los robots tenemos poca actividad social, y de alguna forma tenemos que procurarnos un poco de cariño.

En España, al igual que en toda Europa, hay una incipiente industria sexual para autómatas, aunque a los humanos os pueda parecer mentira. Durante bastante tiempo he ido localizando y recopilando todo tipo de contactos particulares y empresas de servicios para robots a través de anuncios en prensa y revistas especializadas, y sobre todo a través de Internet. Al principio lo hacía para satisfacer mis propias necesidades; después se convirtió en una afición.

La TRIE- 2 de TRIE SA es mi favorita

Además de las clásicas fórmulas de cibersexo que todos los autómatas conocemos, os puedo ofrecer una detallada lista de direcciones y teléfonos donde encontrar servicios sexuales especializados -y a veces exclusivos- para robots. En muchos de ellos me hacen descuento:

Sexo en talleres de electromecánica en general
La VARIOCAR, cálida y acogedora, es la reina de las I.T.V.


Sexo en laboratorios de I+D

Máquinas de laboratorio: Botones como pezones


Alterne en instalaciones militares

Con las máquinas militares siempre sexo seguro


Líneas telefónicas eróticas con código máquina

Una buena solución para los días de lluvia


Sex shops con cabinas privadas robotizadas

La UP-04, con conexión multiorgásmica USB


Contactos en aeropuertos y hangares

Las máquinas aeronáuticas poseen curvas precisas y bien visibles


Y por supuesto,

¡También me van las gorditas!


19 de febrero de 2010

Métodos de espionaje al descubierto

Angelita -y por supuesto, también el robot- habían pasado a ser sospechosos de espionaje, estaba claro. Los agentes de Pérez Villegas estrechaban cada vez más la vigilancia sobre ellos, hasta convertirse en una presencia invisible pero asfixiante, algo que envolvía todo lo que les rodeaba con un halo de miedo y sumisión.

En este espeluznante documento gráfico de finales del año 1965 podemos ver hasta dónde podía llegar la implacable voluntad del Régimen del general Franco. El animal que aparece en la imagen es el perro del vecino del robot 3003, que como todos sabemos, vive en una parcelita en el Aljarafe sevillano.

Los agentes del Ministerio del Interior le insertaron en una oreja hasta cuatro aparatos sensores (micrófonos y rastreadores de onda corta de fabricación alemana, utilizados habitualmente por la policía de Franco. Tecnología punta de aquella época), para poder detectar alguna comunicación del robot con agentes exteriores que delatara un posible doble juego.




Al animal le practicaron un profundo corte
abriéndole la oreja derecha en dos
para poder insertarle los sensores.



El dueño del perro denunció el hecho a la Guardia civil, pero le amenazaron con empurarle si no se callaba. Casi llegan a las manos. Al final, el Ayuntamiento intervino comprando el perro, que acabó sacrificado en la perrera municipal poco después.