La Compañía de Verano presenta
Guus, ¿está Kees?
SAINETE EXPRESIONISTA
ESCENA II
Guus, Picasso, Van Dongen, Francesca
Guus, Picasso, Van Dongen, Francesca
Entran VAN DONGEN y FRANCESCA mirándose arrebolados. GUUS sigue atendiendo el fuego encendido.
VAN DONGEN: Sí. ¡Ha sido magnifico! Estoy inspirado.
FRANCESCA: Es un gran pintor.
PICASSO: ¿Y qué estás pintando, si puede saberse?
VAN DONGEN: Desnudos.
PICASSO: Co… ¿cómo? ¿Desnudos? ¿De quién?
VAN DONGEN: De Francesca.
PICASSO: (encendiéndose) ¿De Francesca?
FRANCESCA: Vamos, querido, no te pongas celoso. Kees es muy profesional.
PICASSO: ¡Posando desnuda para él! ¡No digas nada más, por favor!
VAN DONGEN: Esto es ridículo, Pablo. Pareces un moro ¡Otelo!
GUUS: Parece un tonto, repitiéndolo todo constantemente.
PICASSO: (indignado) Bueno, ya has acabado el cuadro, no? Pues nos vamos, Francesca.
VAN DONGEN: Pienso pintar una serie completa.
PICASSO: ¿De desnudos? ¿De ella? Ni hablar. Vámonos, Francesca.
VAN DONGEN: Espera, amigo. Tenemos que hablar. Ya he pintado más de un retrato de Francesca, lo sabes. Estos cuadros son realmente buenos, tienes que verlos. Sentémonos. Guus, deja eso y trae algunos de los retratos terminados.
GUUS: (apaga el fuego y aparta la olla) Voy, querido. ¿Me acompañas, Francesca?
FRANCESCA: Claro que sí.
PICASSO: De todas formas, no me vas convencer.
FRANCESCA: Es un gran pintor.
PICASSO: ¿Y qué estás pintando, si puede saberse?
VAN DONGEN: Desnudos.
PICASSO: Co… ¿cómo? ¿Desnudos? ¿De quién?
VAN DONGEN: De Francesca.
PICASSO: (encendiéndose) ¿De Francesca?
FRANCESCA: Vamos, querido, no te pongas celoso. Kees es muy profesional.
PICASSO: ¡Posando desnuda para él! ¡No digas nada más, por favor!
VAN DONGEN: Esto es ridículo, Pablo. Pareces un moro ¡Otelo!
GUUS: Parece un tonto, repitiéndolo todo constantemente.
PICASSO: (indignado) Bueno, ya has acabado el cuadro, no? Pues nos vamos, Francesca.
VAN DONGEN: Pienso pintar una serie completa.
PICASSO: ¿De desnudos? ¿De ella? Ni hablar. Vámonos, Francesca.
VAN DONGEN: Espera, amigo. Tenemos que hablar. Ya he pintado más de un retrato de Francesca, lo sabes. Estos cuadros son realmente buenos, tienes que verlos. Sentémonos. Guus, deja eso y trae algunos de los retratos terminados.
GUUS: (apaga el fuego y aparta la olla) Voy, querido. ¿Me acompañas, Francesca?
FRANCESCA: Claro que sí.
PICASSO: De todas formas, no me vas convencer.
GUUS Y FRANCESCA salen tranquilas por la puerta del fondo. Los dos pintores se quedan charlando junto a la pequeña mesita cubierta de cacharros. VAN DONGEN gesticula entusiasmado, tratando de convencer al pintor español de alguna cosa. Mientras, PICASSO le mira, entre apocado y receloso.
(© D.C. 2010)
(© D.C. 2010)














